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​Dieta cetogénica.

​Dieta cetogénica.

29 Abril 2019 | Autor: Dr. Javier Butragueño Revenga

Las dietas cetogénicas consisten en una reducción de la ingesta de hidratos de carbono hasta el punto de producir una cetosis, resultando en un estado similar al ayuno. Para conocer a fondo este tipo de dietas se debe conocer de donde proviene y porqué surgió. Antes del descubrimiento de la insulina, una dieta restrictiva en carbohidratos era el tratamiento que se les daba a las personas con diabetes. Posteriormente, el paradigma de la dieta baja en grasas, promovido por los estudios de Ancel Keys en los años 60, decía que una dieta alta en grasas producía aterosclerosis. Por otro lado, aparte de ser usada para tratar enfermedades metabólicas, la dieta cetogénica ha sido utilizada desde los años 20 en casos de epilepsia refractaria, y con muy buenos resultados. Finalmente, este tipo de dietas han sido usadas para el tratamiento de la obesidad a partir de los años sesenta, siendo el pionero Cahill. Algo que sí se puede afirmar es que la cetosis y el concepto de dieta cetogénica ha sido un tema muy controvertido y muy rechazado por la mayoría científicos. La producción de cuerpos cetógenos se debe a un descenso en el ratio insulina/glucagón, y por un descenso de la glucosa disponible. Dicho estado promueve unos altos niveles en sangre de ácidos grasos no esterificados usados para la oxidación, y como consecuencia se producen los cuerpos cetógenos en la matriz mitocondrial hepática. Una vez producidos dichos cuerpos cetógenos son usados como un combustible alternativo por diferentes tejidos, especialmente el sistema nervioso central. Esta afirmación desmiente el mito de que el sistema nervioso solo usa glucosa como fuente de energía.

También es importante comentar que estos cuerpos cetógenos tienen una serie de efectos beneficiosos para el organismo. Primeramente, tienen un efecto protector sobre el sistema nervioso central, como se ha comentado anteriormente el sistema nervioso central usa este tipo de cuerpos para producir energía. Por otro lado, tiene un efecto preservador de la masa libre de grasa, es decir, previene el catabolismo (pérdida de masa muscular). Finalmente, tiene un efecto anorexigénico, lo que significa que aumenta la sensación de saciedad.



Mitos acerca de las dietas bajas en hidratos de carbono.

Existen una gran variedad de mitos acerca de las dietas cetogénicas que se tratan de desmentir a continuación:

  • Es una dieta alta en proteínas: La realidad es que es una dieta moderada en proteínas, alta en grasas y pobre en hidratos.
  • Peligroso para los riñones: No existe evidencia actual que apoye dicha afirmación.
  • Es deficitaria en micronutrientes: Si está bien controlada no es deficitaria ni en micronutrientes ni en macronutrientes, para ello debemos elegir muy bien los alimentos.
  • No es sostenible a largo plazo: Hay que decir que esto es individualizable, dependerá mucho de la población a la que se aplique.
  • El sistema nervioso central requiere glucosa: Como se ha comentado anteriormente el sistema nervioso central puede usar los cuerpos cetónicos como fuente de energía.
  • La cetoacidosis producirá la muerte: Como se explicó anteriormente la cetoacidosis es una situación muy poco habitual solo presente en ciertas enfermedades como la insulinopenia.
  • Una dieta alta en grasas aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular: Los estudios publicados hasta día de hoy no logran mostrar una clara correlación entre las grasas y las enfermedades cardiovasculares.

En cuanto al último punto hay que decir que existen varios tipos de ácidos grasos: aturados (SFA), monoinsaturados (MUFAs) y poliinsaturados (PUFAs).

Anteriormente se explicó como el determinante de los ácidos grasos en plasma no es la grasa en sí misma sino los hidratos de carbono. Sin embargo, no se habla de cualquier tipo de carbohidrato, sino los refinados que tanto se consumen en esta sociedad. Las dietas bajas en hidratos de carbono producen una mayor mejora en el perfil lipídico que las bajas en grasas. Hay una anotación que se debe hacer en cuanto a estudios en ratones, los estudios realizados en ratones no son comparables a los humanos porque este tipo de animales no acostumbran a comer dietas altas en grasas, y además, las grasas suministradas en los laboratorios son de mala calidad.

Dieta cetogénica para la pérdida de peso.

Hay una fuerte tendencia a pensar que es una elevación en las concentraciones de insulina la que da lugar al síndrome metabólico y a la obesidad. Lo que conduce a pensar que una dieta elevada en carbohidratos podría ser la causante de este tipo de enfermedades. Sin embargo, un reciente meta-análisis se cuestiona esta hipótesis y concluye que no hay una clara evidencia para pensar que una dieta alta en cualquier tipo de hidratos es la causante. No obstante, hay una clara correlación entre el aumento de la obesidad, la revolución industrial y una ingesta de hidratos de carbono refinados muy alta. De esto se puede deducir que los culpables de dichas enfermedades son los hidratos de carbono refinados.

Otro reciente estudio cuestionaba los mismo, pero con una serie de características a resaltar: Había un grupo bajo en hidratos y otro bajo en grasas, ambos grupos recibieron consejo nutricional, ambos recibieron clases de cocina, ambos comían comida real, recibieron consejo acerca de cómo periodizar la dieta, además, no había restricción calórica.

Lo resultados mostraron que sorprendentemente ambos grupos habían cambiado su composición corporal de forma muy similar. De lo que se concluye que la calidad de la dieta es mucho más importante que la distribución de macronutrientes, siempre y cuando haya un déficit calórico y se garantice una adecuada ingesta de proteinas.

Instagram deBorja Bandera

Conclusiones.

  • A modo de conclusión hay una serie de mensajes que se deben de remarcar:
  • Una dieta baja en carbohidratos es sobradamente válida, efectiva y segura.
  • A mayor restricción de la dieta mayor monitorización.
  • Es una herramienta a tener en cuenta no farmacológica, no es la única ni la mejor.
  • Se debe aprender a prescribir este tipo de dietas al igual que el ejercicio o los fármacos.
  • Diferenciar claramente entre alimentos sanos e insanos, no vale comer de todo.
  • Los mensajes de dieta equilibrada y de gastar más de lo que se come son demasiado ambiguos.
  • Los puntos fuertes de este tipo de dietas se basan en su fuerte adherencia y su facilidad para crear un déficit calórico.


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Por primera vez en esta plataforma, hemos juntado a dos referencias de este tema. Por un lado,Ismael Galancho , uno de los mejores divulgadores a nivel nacional de habla hispana. Profesor y ponente en congresos, universidades españolas de prestigio y referentes de la nutrición y el entrenamiento. Por otro lado, el Dr. Borja Bandera, Médico endocrino, apasionado del entrenamiento y con un conocimiento extraordinario de la herramienta low carb como método terapéutico en diferentes patologías.

Durante el mismo, realizaremos un análisis exhaustivo de la evidencia disponible y se otorgarán herramientas prácticas que nos ayudarán en nuestro trabajo como nutricionistas y entrenadores.

Al finalizar, se espera que el alumno sepa gestionar la dieta cetogénica para deportes de "fuerza" y para aquellos que entrenan en resistencia y/o alta intensidad.